2014, agosto, bienhechores

Estimados Misioneros de Guadalupe:

Por medio de la presente quisiera enterarlos del fallecimiento de mi mamá Chelito. Ella fue bienhechora de las Misiones durante 10 años, pues cuando murió mi papá Ricardo continuó la labor que él hizo durante muchos años.

Mi mamá fue una mamá ejemplar y nos dejó muchas enseñanzas. Tenía 102 años cuando voló al cielo el 27 de noviembre pasado. Sus hijos, nietos y bisnietos la despedimos con mucho dolor. La vamos a extrañar, pero gracias a nuestra fe sabemos que está con Dios y desde allá cuidará de nosotros. La recordaremos y tendremos presente en nuestra vida con mucho amor.

Gracias.

Cecilia E. M. y familia

 

 

Queridos Misioneros de Guadalupe:

Escribimos en memoria de nuestra amiga Herminia Á. T. de Topete, quien por muchos años, y a pesar de tener una precaria situación económica, cooperó con Misioneros de Guadalupe.

Herminia fue una luchadora. Quedó viuda muy joven y con mucho amor y esfuerzo formó a sus cinco hijos. Tuvo carismas, sobre todo el de amor y servicio. Cuando dejó de trabajar para su familia comenzó su apostolado, encargándose de ayudar en la notaría de “La madre de Dios”; fue la encargada de las criptas. También fue un miembro importante del coro parroquial y adoradora honoraria. Tuvo la feliz idea de formar un grupo de tercera edad que se reúne una vez por semana y recibe una conferencia con temas religiosos por parte del vicario de la parroquia, una vez al mes; además realizamos convivencias y estudio de la Palabra del Señor, por lo que pensamos seguir con este grupo en la parroquia.

Ella murió el 13 de agosto de 2013 con una muerte rápida y tranquila; se fue preparada pues todavía el día anterior comulgó. Dejó como herencia un folletito con pensamientos y oraciones donde volcó su espiritualidad. ¡Descanse en paz nuestra amiga querida!

Áurea M.