Recordamos con una breve semblanza al P. Salvador Estrada, Misionero de Guadalupe en México y Japón.

In memoriam P. Salvador Estrada Ruvalcaba, MG

El P. Salvador Estrada Ruvalcaba, MG, nació en Ciudad Guzmán, Jal., el 27 de agosto de 1933. Ingresó al Seminario Menor Diocesano de Guadalajara donde, según comentaba, siendo alumno de primer año de Filosofía, en las segundas vísperas de san Francisco Javier, le llegó la idea de ser misionero y nunca imaginó que “el mismo san Francisco Javier me llevaría hasta las tierras de Japón”.

Ingresó al Seminario de Misiones en 1957 para proseguir su preparación como sacerdote, primero con el Curso de Espiritualidad y Pastoral, y posteriormente con los estudios de Teología.

El 6 de abril de 1962 hizo su Juramento perpetuo de pertenencia a Misioneros de Guadalupe, y el 26 de agosto de ese mismo año recibió la ordenación sacerdotal de manos de Mons. Alonso Manuel Escalante y Escalante, Superior General y Rector, en la Capilla del Seminario de Misiones en la ciudad de México.

Su primer nombramiento fue como asistente de Promoción en México. Durante esta primera etapa de su ministerio también colaboró arduamente en la terminación de un templo en Tlalcoligia, Tlalpan, D. F.

En abril de 1964 fue nombrado a la Misión de Japón, donde permaneció hasta 1976. En este periodo fundó un centro cultural adscrito a la Parroquia de Aizu-Wakamatsu, y de él se dijo que: “abrió las puertas y ventanas de la Iglesia a los no cristianos”.

De 1976 a 1981 regresó a la patria para cooperar en la atención a bienhechores en Guadalajara y la ciudad de México. Durante este tiempo también ofreció sus servicios en la Capilla (hoy parroquia) de Tlalcoligia, a la que llamó “Mi primer y viejo amor”.

En 1981 regresó a la Misión de Japón. En ese periodo fue asignado a la Parroquia de Sukagawa, donde con base en esfuerzos y sacrificios llevó a cabo su labor, hasta el punto de decir: Es donde más me he sentido realizado, ya por el contacto con los cristianos, ya por el barrio que gran parte de sus actividades las desarrolla aquí, ya por los amigos y conocidos en la ciudad…”.

In memoriam, P. Salvador Estrada R., MG

El sacerdocio del P. Salvador estuvo lleno de realizaciones, gracias al contacto y la cercanía con sus feligreses. Lamentablemente, el 31 de mayo de 1989, mientras visitaba a sus hermanos en la ciudad de Los Ángeles, Cal., eua, fue llamado al encuentro con nuestro Padre Dios.

Este año se han cumplido 25 años de su ausencia, pero sabemos que goza de la gloria del cielo y en honor a su trabajo misionero lo recordamos con cariño.