Ma de Jesus Santos web

Estimados Misioneros de Guadalupe y lectores de la revista Almas:

Cuando yo era niña conviví con una agrupación de religiosas misioneras y se me hacía tan hermoso cuando presenciaba la toma de hábitos que se me figuraba que estaba en el Cielo, entre puros ángeles; era algo hermoso, una experiencia única.

Pasó el tiempo, muchos años, mi familia y yo nos fuimos a otra ciudad y no volví a convivir con las religiosas, pero siempre me conservé cerca de la religión que mis padres me inculcaron. Ya en mi mayoría de edad me dio por escribir, pero siempre guardando dentro de mí lo que había presenciado y aprendido de aquellas religiosas.

Hace muchos años recibo la revista Almas y siempre encuentro cosas interesantes que me acercan más a Dios. Ya tenía tiempo con la idea de mandar algo escrito por mí, que tengo el nombre más hermoso del mundo pues lo forman las más grandes personas que existen. Me siento orgullosa, como debemos sentirnos quienes llevamos el nombre María de Jesús.

La revista Almas llega a nombre de mi hija, Angélica R. S., pero todos en la familia la leemos.