Escultura

Evangelio significa “Buena Nueva”. Se conoce como Evangelio a la historia de la vida de Jesús, su mensaje y sus milagros. El término también se usa para designar cada uno de los cuatro relatos reconocidos por la Iglesia católica que dan cuenta de dichos acontecimientos y que fueron escritos por los cuatro evangelistas: Marcos, Mateo, Lucas y Juan. Son los llamados evangelios canónicos, y en ellos está contenido todo lo que conocemos acerca del Salvador que con su Muerte y Resurrección nos liberó del pecado.

Como sabemos, Jesús mandó a sus apóstoles a predicar la Buena Nueva a todas las naciones. Es decir, Jesús quería que los hechos de su vida fueran conocidos por toda la gente y no únicamente por quienes pudieron estar a su lado, pues ahí está contenido el mensaje de amor de Dios Padre hacia los hombres. Los apóstoles cumplieron el mandato de Jesús y transmitieron el fundamento de nuestra fe de viva voz, pero también nos lo legaron de manera escrita en cuatro versiones que, aunque diferentes, guardan una misma esencia. Por ello, la Iglesia considera que los evangelios tienen un origen apostólico.

Es común que a los cristianos se nos hable de “vivir a la manera de Jesús” o “ser discípulos de Jesús”. Al decirnos estas palabras, la Iglesia nos invita a seguir los pasos de Cristo en nuestra propia existencia, a actuar de la manera que Él actuó en las diferentes circunstancias que enfrentó a lo largo de su vida.

Por ello, en este mes invitamos a nuestros lectores a recurrir nuevamente a la lectura del Evangelio, pues ahí encontramos la fuente del saber que la Iglesia nos invita a conocer, profundizar y practicar para nuestra vida diaria. Además, los invitamos a reflexionar en la figura de los evangelistas, cuyo compromiso hacia el mandato de Cristo quedó plasmado en los relatos que nos dejaron, gracias a los cuales los fieles de todos los tiempos tenemos una idea fidedigna y certera de Cristo. Son los evangelistas un modelo de cómo vivir al estilo de Jesús y ser sus fieles discípulos misioneros.