El Papa, febrero, 2015

La primera motivación para evangelizar es el amor de Jesús que hemos recibido, esa experiencia de ser salvados por Él que nos mueve a amarlo siempre más […] Si no sentimos el intenso deseo de comunicarlo, necesitamos detenernos en oración para pedirle a Él que vuelva a cautivarnos […] La mejor motivación para decidirse a comunicar el Evangelio es contemplarlo con amor, es detenerse en sus páginas y leerlo con el corazón. Si lo abordamos de esa manera, su belleza nos asombra, vuelve a cautivarnos una y otra vez. Para eso urge recobrar un espíritu contemplativo, que nos permita redescubrir cada día que somos depositarios de un bien que humaniza, que ayuda a llevar una vida nueva. No hay nada mejor para transmitir a los demás.

Pope Francis speaks during a Chrism mass for Holy Thursday (Maundy Thursday) which marks the start of Easter celebrations on April 2, 2015 at St Peter's basilica in Vatican. AFP PHOTO / ANDREAS SOLARO

Francisco
Exhortación apostólica Evangelii Gaudium (núm. 264)