Queridos Misioneros de Guadalupe:

Le escribo para platicarles que, desde que yo era muy pequeña, mi familia y yo hemos recibido mensualmente la revista Almas.
Nací en un hogar católico y siempre me sentí muy interesada en poder ayudar a los misioneros. Mi mamá, su Madrina, es la señora Dinorah P. Ella nos educó inculcándonos mucho amor por los Misioneros de Guadalupe.
Nuestro Padre Dios me ha dado muchas bendiciones, y el día de hoy soy madre de dos niños: Sebastián y Santiago; siempre le pido a nuestro Señor que uno de mis hijos (o los dos) tenga la vocación para convertirse en misionero.
En estos tiempos que estamos viviendo, de tanto vacío, necesitamos vocaciones sacerdotales para llevar la Palabra de Dios y el amor de la Virgen de Guadalupe a los hermanos que más lo necesitan.
Nosotros siempre seguiremos apoyando a nuestros Misioneros de Guadalupe. Cuenten siempre con mis oraciones.
Con amor,

Paulina I.

 

Estimados lectores:
Los invitamos a compartir brevemente con nosotros sus experiencias de fe derivadas de la ayuda que brindan a las Misiones. Pueden escribir al correo electrónico: lectores@revistaalmas.com.mx, o a cualquiera de las direcciones que aparecen en la contraportada de nuestra revista.
Todos los textos serán revisados y, en caso de ser publicados, podrán ser modificados según los criterios de contenido de nuestra revista.