Publicado en diciembre de 1951

Dentro del paganismo a cualquier edad se es niño si se quiere pertenecer al rebaño de Cristo.

El día más feliz en una vida que se acaba.

El día más feliz en una vida que se acaba.

El misionero multiplica las conversiones entre los jóvenes de las universidades y colegios, entre los niños y mujeres de los hogares paganos, pero nunca tendrán sus conquistas más resonancia que cuando bautiza a un anciano que ha vivido 80 o 90 años sin oír hablar de Jesucristo.

Llegó tarde la Nueva del Evangelio para este anciano chino. Pero nunca es demasiado tarde para conocer a Dios. En el último instante de la vida temporal se puede alcanzar la vida eterna.

Llegó tarde la Nueva del Evangelio para este anciano chino. Pero nunca es demasiado tarde para conocer a Dios. En el último instante de la vida temporal se puede alcanzar la vida eterna.

Someter la majestad de una frente anciana al yugo de la fe es, sin duda, uno de los más grandes triunfos misioneros de la Gracia Divina.

Ahí aparece la fuerza que derriba y vivifica, la persuasión suave e irresistible del Espíritu Santo, que siempre acompaña la palabra del misionero y le ablanda los corazones de los hombres.

El señor Fadahiko Mibucchi, ex Primer Juez del Tribunal Supremo de Tokio, que el 3 de marzo de 1951 recibió el Bautismo en la Iglesia católica.

El señor Fadahiko Mibucchi, ex Primer Juez del Tribunal Supremo de Tokio, que el 3 de marzo de 1951 recibió el Bautismo en la Iglesia católica.

Las obras de los misioneros son los canales directos y normales de la Gracia.

Ordinariamente, ésta no llega a los hombres sino por medio de los misioneros que han sido enviados por la Iglesia.

Durante los años de persecución, estos dos ancianos chinos dieron testimonio de la doctrina católica que aprendían en su Catecismo.

Durante los años de persecución, estos dos ancianos chinos dieron testimonio de la doctrina católica que aprendían en su Catecismo.

En el mundo entero, donde quiera que palpita la vida, se recuesta el ocaso de esa misma vida.

Pero en todas partes está el misionero —embajador de los católicos—, convirtiendo a los ancianos en niños de Dios y haciéndolos renacer a la vida sobrenatural por el agua y el Espíritu Santo.

En la actualidad nuestros misioneros siguen llevando la fe a los ancianos de América, Asia y África.

En la actualidad nuestros misioneros siguen llevando la fe a los ancianos de América, Asia y África.