Juan José Ramírez Escarza

A finales de este mes en nuestro país celebramos el Día del Niño. A través de diversas manifestaciones, se festeja una de las primeras etapas de la vida de los seres humanos, caracterizada por el juego y el aprendizaje.

Los niños tienen un papel importante dentro de la Iglesia. Ellos son los herederos de las enseñanzas de Jesús y quienes, en un futuro, tendrán la responsabilidad de seguir compartiendo nuestra religión con los hermanos que no conocen a Cristo o con sus propias familias.

La niñez (y la juventud) es una etapa llena de esperanza. Ahí se alimentan ideales, sueños, proyectos, y comienzan a perfilarse las opciones que tendremos para continuar el resto de nuestras vidas. Aunque sabemos que no en todos lados nuestros niños están libres de preocupaciones, idealmente durante la niñez somos ajenos a las crisis y problemáticas que figuran en la edad adulta, particularmente las de orden social y económico.

Editorial_abril16

Jesús dijo: “Dejen que los niños vengan a mí, no se los impidan, porque de los que son como estos es el Reino de Dios. Yo les aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él” (Mc 10, 14-15), y con esta afirmación nos dejó ver el valor y la importancia de los niños en el Pueblo de Dios.

Es compromiso de los adultos permitir y motivar a que los niños se acerquen a Jesús. Que descubran en Él al maestro y al amigo en quien siempre pueden confiar; quien guiará sus vidas por el mejor rumbo para conducirlos a la felicidad que brinda el amor de Dios.

En la revista Almas tenemos un interés particular en que los niños conozcan y vivan a plenitud su fe. Por eso los invitamos, queridos lectores, a que este mes redoblen esfuerzos en la enseñanza de nuestros valores hacia los más pequeños, y los animen a leer la sección Sólo para niños. Club de Niños MG, de esta revista. ¡No olvidemos que entre algunos de esos niños se encuentran ya los futuros Misioneros de Guadalupe, que habrán de seguir llevando el Evangelio a tierras desconocidas, donde Dios es muy necesitado!