P. Sergio Arturo Chavira Álvarez, MG

La iniciativa 24 horas para el Señor, organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización desde 2014 y convocada por el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma del año pasado, a fin de acercarnos al Señor mediante el Sacramento de la Reconciliación y a través de la oración, se realizó, por tercer año consecutivo, los días 4 y 5 de marzo pasado, con el lema “Misericordiosos como el Padre”.

En la bula de convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, el Papa Francisco invitó a todas las diócesis del mundo a celebrar, durante el viernes y sábado anteriores al IV domingo de Cuaresma, un tiempo de intensa oración para redescubrir el sentido de la propia vida y experimentar en carne propia, en el Sacramento de la Reconciliación, la grandeza de la misericordia, que es siempre fuente de verdadera paz interior.

Como un eco al llamado del Santo Padre, el Cardenal John Tong Hon, Obispo de Hong Kong, hizo una invitación a las diversas parroquias de la diócesis a celebrar las 24 horas para el Señor, abriendo sus puertas para que los fieles pudieran acercarse al Sacramento de la Confesión.

art2_septiembre16_1Un buen número de parroquias, localizadas en puntos estratégicos de la ciudad, organizaron, en diferentes horarios, programas que incluyeron lecturas de textos sagrados, homilías, tiempos de confesión y momentos de meditación frente al Santísimo Sacramento. La respuesta de la feligresía fue excelente. De acuerdo a sus preferencias y disponibilidad de tiempo, los parroquianos asistieron a los templos desde la mañana del viernes 4, y también durante la madrugada, mañana y tarde del sábado 5.

Como el ciego Bartimeo de la parábola del Evangelio, algunos feligreses, quizá alejados de la Iglesia por mucho tiempo, dejaron el manto, se pusieron de pie, abandonando aquello que les impedía ser ágiles en el camino hacia el reencuentro con el Señor. Otros muchos simplemente aprovecharon la presencia de confesores para renovar el Sacramento de la Reconciliación en este Jubileo de la Misericordia, que “…es un tiempo favorable para acoger la presencia de Dios, para experimentar su amor y regresar a él con todo el corazón” (Homilía del Santo Padre Francisco, 4 de marzo de 2016).

art2_septiembre16_2El Papa nos recordó a los sacerdotes que sólo Dios es quien obra en cada persona, que nosotros hemos sido elegidos para suscitar el deseo de la conversión, para ser instrumentos que faciliten el encuentro, para extender la mano y absolver, haciendo visible y operante su misericordia.

Le damos gracias a Dios por este tiempo favorable en que nos invita a levantarnos para reencontrar nuestra dimensión espiritual, “…la dignidad de hijos amados que están ante el Señor para ser mirados por Él a los ojos, perdonados y recreados” (Homilía del Santo Padre Francisco, 4 de marzo de 2016).