Papa_septiembre16_2Quien se ofrece y se entrega a Dios por amor seguramente será fecundo (cfr. Jn 15, 5). Tal fecundidad es muchas veces invisible, inaferrable, no puede ser contabilizada. Uno sabe bien que su vida dará frutos, pero sin pretender saber cómo, ni dónde, ni cuándo. […] A veces nos parece que nuestra tarea no ha logrado ningún resultado, pero la Misión no es un negocio ni un proyecto empresarial, no es tampoco una organización humanitaria, no es un espectáculo para contar cuánta gente asistió gracias a nuestra propaganda; es algo mucho más profundo, que escapa a toda medida. Quizás el Señor toma nuestra entrega para derramar bendiciones en otro lugar del mundo donde nosotros nunca iremos […] Sigamos adelante, démoslo todo, pero dejemos que sea Él quien haga fecundos nuestros esfuerzos como a Él le parezca.

Papa_septiembre16_1Francisco
Exhortación apostólica Evangelii Gaudium (núm. 279)