P. José Antonio García Troncoso, MG

Volver a Mozambique, la Misión que otros dos Padres MG y yo fundamos el 9 de noviembre de 2000, siempre fue mi sueño. ¡Ahora se hace realidad! ¡El 18 de octubre de 2016 regresé a este querido país del sureste africano!

Aún recuerdo cuando mis Superiores, en el año 2000, me propusieron formar parte de ese trío de Misioneros de Guadalupe que irían a Mozambique a fundar una nueva Misión. A mí me animó el hecho de que ya había estado en el suroeste de África, en la Misión de Angola, donde practiqué el portugués, lengua oficial en esa ex colonia portuguesa. Y en aquel entonces me enviaban a otro país, al otro lado de África, también ex colonia portuguesa, y con el conocimiento del idioma oficial ya tenía mucho terreno ganado y podría comenzar mi labor evangelizadora cuanto antes.

P. José Antonio García Troncoso, MG.

Al llegar a Mozambique comenzamos por presentarnos ante Mons. Francisco João Silota, Obispo de la Diócesis de Chimoio, que era el lugar en donde trabajaríamos mis compañeros y yo.

Nos enteramos de que tendríamos que aprender algunas lenguas autóctonas para hacer presencia misionera entre algunas tribus. Sin embargo, como en cada proyecto misionero que comenzábamos, ¡se sentía el apoyo y la presencia de Dios! ¡Nunca dudamos de la ayuda divina, pues, al fin y al cabo, nuestro trabajo era para Dios, para que fuera conocido su Mensaje entre aquellas gentes!

El P. José Antonio García T., MG, en la Misión de Mozambique.

Se me dio nombramiento como Superior de la Misión, y fue un puesto que desempeñé del año 2000 al 2008, tiempo durante el cual ayudé y coordiné diversos proyectos de la diócesis. Una vez que concluyó mi periodo en ese cargo, continué en la Misión, y permanecí en ella hasta 2011, fecha en la que se me pidió regresar a México para estar al frente de nuestra oficina en Monterrey, N. L., y transmitir mi experiencia misionera a tantos bienhechores que tenemos en la franja noreste de México.

De mi experiencia en la atención a bienhechores debo destacar que mi compromiso con Cristo Jesús se vio fortalecido gracias al acercamiento y trato con tantos de nuestros paisanos que, mes a mes, con sus donativos y oraciones, apoyan y alimentan la tarea evangelizadora de nuestro México misionero, presente en 10 países diseminados en tres continentes (Asia, África y América).

Templo católico en Mozambique.

Ahora, después de cinco años de promover las Misiones desde Monterrey, mis Superiores nuevamente me enviaban a Mozambique. ¡Cuántos recuerdos de mi primera experiencia en esa Misión afloraron en mi mente! Y también me surgieron algunas preguntas, como por ejemplo, si me encontraría con tantos conocidos que dejé allí: el obispo, los sacerdotes autóctonos, los catequistas y las personas que de labios mexicanos oyeron, por primera vez, el Mensaje de Salvación… Y es que, además, el equipo de Misioneros de Guadalupe ha crecido en ese país y ya somos más que aquel pequeño grupo de tres que comenzamos el trabajo en aquella Misión.

¿Qué nuevas experiencias misioneras me esperan? No lo sé, pero regreso a Mozambique con mucha alegría para integrarme al grupo de misioneros MG, mexicanos como yo. Tengo muchísima confianza en Dios, que siempre nos acompaña, y bendice nuestro trabajo. ¡Su presencia la he sentido siempre y sé que nunca me faltará!

El P. José Antonio García T., MG, con niños de una comunidad de Mozambique.

Queridos bienhechores y lectores de la revista Almas, vaya a ustedes mi gratitud por su gran apoyo. Pidan mucho por mí en sus oraciones, para que, renovado mi ímpetu misionero, logre acercar muchas almas a Dios.

¡Que el Mensaje de Salvación siga extendiéndose por todas las sabanas y rincones del gran continente africano! ¡Que nuestra Madre Santísima de Guadalupe nos acompañe y guíe, para que el nombre de Jesús sea conocido entre esos pueblos!

Nosotros, por nuestra parte, compartimos con ustedes los frutos de conversiones y los tenemos presentes en nuestras oraciones.

¡Que Dios los bendiga siempre, y que el amor maternal de María de Guadalupe los proteja!