P. Ignacio Flores García, MG

Universal:
Los derechos de los trabajadores y los desempleados.

Por el mundo del trabajo, para que a todos les sean asegurados el respeto y la protección de sus derechos, y se dé a los desempleados la oportunidad de contribuir a la construcción del bien común.

Reflexionar sobre la experiencia humana del trabajo nos conduce a pensar los acontecimientos económicos y sociales de nuestros tiempos. Desde el contexto bíblico encontramos numerosos apartados donde se nos habla del sentido del trabajo y sus propósitos. El trabajo es una condición originaria del hombre, y la Iglesia nos recuerda que “el trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo” (Laborem excercens, núm. 6). Esto significa que la ciencia, la técnica, las propiedades privadas, los recursos públicos tienen por finalidad procurar que, mediante un trabajo digno y justo, todo hombre y toda mujer consigan el progreso personal y el bien común. Por eso, este mes pedimos que los desempleados encuentren un empleo digno que satisfaga sus necesidades personales y familiares, y que los trabajadores del mundo participen con ahínco y perseverancia en favor de un progreso económico equilibrado y de encuentro entre todos los seres humanos.