P. Ignacio Flores García, MG

Universal:
No a la corrupción.

Para que aquellos que tienen un poder material, político o espiritual no se dejen dominar por la corrupción.

Vivimos en un país donde valores como la solidaridad y la fraternidad, entre otros, aún se practican. Sin embargo, nuestros principios se ven amenazados por distintos males sociales, entre los cuales la corrupción es uno de los más agresivos, pues deteriora y genera conflicto en todo tipo de relaciones a nivel social, político, económico, e incluso religioso. Este mes el Papa Francisco nos invita a que, desde las comunidades cristianas a las cuales pertenecemos y junto con líderes políticos, diplomáticos y cualquier persona de buena voluntad, unamos esfuerzos concretos para construir una sociedad sana que venza las tentaciones de cualquier clase de mal social, empezando por la corrupción. Es sólo en este entendimiento que el Pueblo de Dios puede fortalecer los valores y principios con los que ha sido educado, sin temor a enfrentar el mal que aqueja a la sociedad y aceptando compartir su riqueza espiritual y material para el bien de los demás.