P. Juan José Márquez Echeverría, MG
Procura de Los Ángeles, Cal., EUA

Desde los inicios de la cristiandad la Iglesia se volcó al mundo pagano para llevar la Buena Nueva. La Iglesia siempre debe de estar “en salida”, como nos pide Su Santidad en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium. Una Iglesia en salida es una Iglesia joven, dinámica, viva.

En los últimos años en Estados Unidos se fomenta una cultura secular que desde aquí se crea y distribuye al mundo entero, la cual niega la existencia de Dios y ataca abiertamente la cultura cristiana a través de la música, el cine y otros productos multimedia que influyen en la tendencia del pensamiento actual.

A nivel local, en California son cada día más las leyes aprobadas que fomentan la cultura de la muerte o van en contra del concepto de familia tradicional. De ahí que desde el púlpito, las escuelas católicas, los diferentes ministerios parroquiales, los medios de comunicación y en la calle se busque hacer conciencia entre los fieles, la juventud y la gente en general, a través de varias iniciativas que invitan a reflexionar sobre el propósito de la vida y de volver a Cristo.

Entre las acciones concretas a nivel Iglesia de Estados Unidos se puede mencionar la preparación del “V encuentro”: un congreso de líderes católicos latinos para empoderarlos y encontrar nuevas formas de influencia en la sociedad. A menudo también se organizan congresos y asambleas para profundizar en la fe, además de ministerios a favor de la vida humana y su dignidad, los cuales atienden problemas de migración, gente sin techo, tráfico de personas, defensa de la creación, alternativas al aborto, etcétera.

Mons. José Horacio Gómez Velasco, Arzobispo de Los Ángeles, resume cuál es nuestra Misión hoy: “Para respetar la vida, necesitamos conocer la verdad acerca de ella –y para ello necesitamos de Cristo–. Por lo tanto debe ser nuestra Misión buscar nuevas formas para que Cristo hable en nuestro mundo actual. Tenemos que restaurar la perspectiva religiosa que nos ayude a ver que la persona es más que un organismo en el mundo natural. Tenemos que enseñar a nuestros vecinos a comprender que están vivos frente a la mirada con propósito y amorosa del Dios vivo”.