P. Gilberto Escobedo Salinas, MG

Por la evangelización:
Jóvenes en la escuela de María.

Que los jóvenes, en especial de América Latina, sigan el ejemplo de María y respondan al llamado del Señor para comunicar la alegría del Evangelio al mundo.

Cuando un joven busca su camino y su proyecto en la vida, es Dios quien guía su destino. El joven es alegre, contagia a los que están a su alrededor con sus ganas de hacer un mundo mejor. En su vida hay muchas cosas, lo importante es saber cuáles de ellas convienen y cuáles no. Para que él llegue a tomar una decisión es indispensable el apoyo de la gente que le rodea, saber hacia dónde se dirige y para qué ir en ese sentido. El joven busca ser feliz, lucha por ser innovador, pelea por sus ideales y no desiste con facilidad cuando se cae. El joven busca a Dios, le pregunta y lo escucha. Cuando está atento a lo que Él quiere de su vida es porque ya lo ha buscado. El joven debe preguntar continuamente al Señor si le conviene hacer o no hacer, si el camino que traza es según su voluntad. Tengamos presentes a los jóvenes, especialmente a los de América Latina, pues muchos de ellos buscan compartir el Evangelio en un mundo que cambia constantemente y que cuenta con valores que no construyen una civilización del amor.