P. Daniel Segura Pozas, MG

Universal:
Trata de personas.

Por la acogida generosa de las víctimas de la trata de personas, la prostitución forzada y la violencia..

Podríamos pensar que en nuestros tiempos la esclavitud ya no existe. Sin embargo, la trata de personas es una muestra de que la esclavitud continúa existiendo. Mucha gente en el mundo sigue sufriendo a causa de este mal al que todos estamos expuestos. Por eso, nosotros, como cristianos, estamos llamados a fomentar el cuidado de nuestra propia persona, así como el de los demás. Es verdad que existen grupos delictivos o bandas bien organizadas que hacen frágil a la sociedad, de ahí surge la necesidad de estar atentos a lo que le sucede al otro, incluso cuando no se le conozca. Podría parecer que únicamente existe una cara de la realidad al elevar nuestra oración: la gente buena. No obstante, como hijos de un mismo Dios, tenemos el llamado de actuar de manera congruente y debemos pedir también por nuestros hermanos que lastiman a la sociedad, para que el Señor convierta sus corazones al mismo tiempo que lo hace con los nuestros, para que de esta manera caminemos todos en el sendero de Dios.