Ustedes llevan al Bautismo a sus hijos y este es el primer paso para esa tarea que ustedes tienen, la tarea de la transmisión de la fe. Pero tenemos necesidad del Espíritu Santo para transmitir la fe, solos no podemos. Poder transmitir la fe es una gracia del Espíritu Santo, y es por eso que ustedes llevan a su hijos, para que reciban al Espíritu Santo, reciban la Trinidad –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– que habitará en sus corazones […] la transmisión de la fe se puede hacer solo «en dialecto», en el dialecto de la familia, en el dialecto de papá y mamá, del abuelo, de la abuela. Después llegarán los catequistas para desarrollar esta primera transmisión con ideas, con explicaciones… Pero no se olviden de esto: se hace «en dialecto», y si falta el dialecto, si en casa no se habla entre los padres en la lengua del amor, la transmisión no es tan fácil, no se podrá hacer. No se olviden. Su tarea es transmitir la fe, pero hacerlo con el dialecto del amor de su casa, de la familia.

Francisco
Homilía en la fiesta del Bautismo del Señor
7 de enero de 2018