P. Daniel Segura Pozas, MG

Por la Evangelización:
Estilo de vida de los sacerdotes.

Para que los sacerdotes, con la sobriedad y la humildad de sus vidas, se comprometan en una solidaridad activa hacia los más pobres.

El origen del sacerdocio ministerial es el servicio a los demás; por lo tanto, un sacerdote aislado estaría faltando a su servicio. Así como una familia tiene lazos de vida comunitaria, de igual manera todo sacerdote debe procurar ofrecer su servicio en la comunidad; no puede estar solo, no puede ser indiferente al sufrimiento de los demás y no puede actuar de acuerdo a sus propios intereses o ideales, sino conforme a los de Cristo. Y para que no tengamos duda de cuáles son esos intereses de Cristo, san Lucas nos lo dice claramente: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos” (Lc 4, 18). Por lo tanto, cada sacerdote, al identificarse con Cristo, se comprometerá a una solidaridad activa hacia los más pobres, los enfermos, los ancianos, los niños, los adolescentes, los matrimonios en crisis, las víctimas de la violencia y aquellos que aún no han recibido a Dios.