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P. Jorge Cruz Ávila, MG
Superior de la Comunidad MG
en Los Ángeles, California, EUA

Soy el P. Jorge Cruz Ávila, MG. Al pensar un momento en las siglas “MG” no sólo pienso en mí, sino en todo Misioneros de Guadalupe, porque nuestro Instituto es la respuesta de la fe de México para la evangelización del mundo, la respuesta de un pueblo que ha dado la vida por su fe.

La fundación de Misioneros de Guadalupe se remonta a hace 70 años. Es verdad que en ciertos momentos pareciera que los hechos alrededor de la creación del Seminario de Misiones quedaron sólo como si fueran una historia lejana, incluso pareciera también como si en todo el mundo el entusiasmo misionero fuera disminuyendo y entonces, a su vez, la respuesta de México a la evangelización del mundo también disminuye.

Sin embargo, debemos pensar que 70 años de existencia es un hecho providencial que el Señor nos ha permitido, pues desde hace siete décadas, a través de nuestros obispos, nos alentó, casi diciendo: “Tú eres mi pueblo Israel”, para mandarnos a compartir su mensaje a otras naciones.

Por supuesto hemos encontrado dificultades, pero ha valido la pena, pues a pesar de todo, lo que celebramos son los primeros 70 años de brindar frutos, recorrer caminos, compartir ilusiones, reponernos de tropiezos… 70 años de una vida común y corriente, pero llena de fe y esperanza.

Padrinos y Madrinas, ustedes y nosotros somos apoyo unos de otros, nos brindan el aliento necesario para seguir caminando, y lo hacen a través de la oración, el sacrificio, el desprendimiento; gracias a eso los Misioneros de Guadalupe seguimos caminando. Solos no podríamos, porque somos Iglesia y ustedes se convierten en misioneros desde su casa y su trabajo, a través del contacto y el apoyo para la Misión. Por eso están de alguna manera en África, en Asia y en América con nosotros. ¡Misioneros de Guadalupe y bienhechores somos un único Instituto!