P. Sergio César Espinosa González, MG

Universal:
Escuchar los gritos de los migrantes.

Recemos para que el clamor de los hermanos migrantes víctimas del tráfico criminal sea escuchado y considerado.

Si algo aprendemos de la historia es que el ser humano es inquieto y busca sin cesar un horizonte mejor para sí y los suyos. Hoy en día la migración continúa en muchas formas. Por la cantidad de gente desplazada destaca la migración que tiene su origen en la pobreza o en la violencia. A unos no les queda sino migrar para evitar el hambre y la enfermedad hasta la muerte. También es un riesgo mortal para otros seguir viviendo donde son marginados, discriminados y a veces perseguidos para eliminarlos. Y más preocupante, si cabe, es la migración de aquellos que son engañados, víctimas de grupos criminales dedicados a la prostitución, el tráfico de órganos, los trabajos forzados y otras formas de esclavitud. Los migrantes nos salen al paso en todas partes, pero pocas veces conocemos sus historias; hay quien se mueve por compasión y los ayuda, y hay también quien, presa de temor, les rehúye. En este mes el Papa nos pide aprender a escuchar el clamor de los migrantes y a reaccionar de acuerdo al Evangelio.